top of page

Haze no es solo una figura. Es un símbolo, un recordatorio brutal y honesto de lo inevitable.
Nace del choque entre la cultura urbana y la mortalidad, entre lo lúdico y lo inevitable. Su cuerpo es familiar, casi amigable, pero su cabeza es una advertencia: todo es pasajero.
No es solo un artoy, es una declaración. Una pieza limitada que trasciende el objeto y se convierte en un mensaje.

FAKE LIKE YOU
bottom of page